Se trata de que, por un tiempo, en la escuela, en el aula, el infantil sujeto se olvide de todo aquello que se visibiliza en la dimensión plana de la escritura: se olvide de los puntos, de las comas, de la ortografía, de los sustantivos, adjetivos y pronombres. Que traspase ese plano para zambullirse en una dimensión más profunda, para que pueda vivenciar la experiencia que supone el traspaso de una frontera. Que pueda sentirse parte de ese territorio explorado en la medida en que “algo” le viene a tocar su cuerpo, haciéndolo vibrar, sacándolo de un sueño en el que se encuentra posiblemente perdido: “su propia vida”.

Ana Bloj

9 jun. 2012

Francesco Tonucci. ¿Cómo puede ser la escuela para el mañana?

Vídeo de la conferencia completa que Francesco Tonucci pronunció en el Parque de las Ciencias de Granada el 13 de febrero de 2012:

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